Tengo ciertos amores del pasado que vuelven y me tocan de nuevo hoy.
Siempre he dicho que aprendí a ver cuando dejé los salones de filosofía y me adentré en bodegas de museos. El primer trabajo que tuve fue catalogando las obras de Oiticica sin saber qué eran: cuadrados rojos, anaranjados, amarillos que no me decían absolutamente nada. Fue poco a poco, cuando empecé a abrir el ojo, que empecé a comprender.
Después llegaron los demás, todos latinoamericanos y de los años 60: Gego, Cruz-diez, Soto; los cuadrados y esos hombres en madera de Torres García…. Ellos fueron mis primeros amores.
La exposición que está ahora en NC me removió todo ello. Esa primera mirada. Ese primer ojo. Magdalena Fernández habla mucho sobre ellos, pero también habla sobre sí misma y sobre sus preguntas acerca de cómo nos relacionamos con el mundo…. un poco como yo y de cosas que aún no he podido resolver.
… aquí el artículo que escribí y que resultó de todo ello: http://www.revistadiners.com.co/articulo/39_546_los-quotgrisesquot-de-magdalena-fernandez-y-la-busqueda-de-un-lugar-en-el-mundo
